La pregunta que muchos todavía se hacen es: ¿Realmente es posible vivir de un negocio en Internet? La respuesta corta es un SÍ rotundo. Podríamos dejar la conversación aquí, pero si estás leyendo esto, es porque quieres algo más que un «sí». Entonces te digo: no estás llegando tarde a la fiesta en internet; siempre que tengas un producto o un servicio que aporte valor a un público determinado, puedes encontrar tu lugar y, si lo que haces es realmente bueno y les sumas una grata experiencia a tus clientes, puedes convertirte en un referente de tu sector.
Si piensas que te faltan recursos o que todo el mundo ya va más adelante que tú, te cuento algo de mi historia para comparar.
Empezando en la adversidad
Hoy te escribo desde una realidad distinta, pero antes de migrar a Argentina, viví en Venezuela. Allí, durante mucho tiempo, enfrenté situaciones que harían que cualquiera que comenzara un negocio en internet quisiera tirar la toalla: fallas eléctricas constantes que me dejaban desconectado durante horas, una de las conexiones a Internet más lentas de la región y una incertidumbre económica que no daba tregua. Sin embargo, fue precisamente ahí donde decidí que mis sueños no dependían del contexto de mi país. Comencé mi negocio de diseño web en un ambiente hostil, trabajando a contrarreloj cuando había luz y aprovechando cada minuto de conexión; si era necesario, pedía ayuda a amigos y familiares para que me recibieran en sus casas; no me importaba ir hasta el otro extremo de la ciudad con tal de encontrar un poco de internet y servicio eléctrico para seguir trabajando. Todo esto mientras sonreía a mis primeros clientes y fingía que todo estaba bien (claramente había veces en que no podía ocultarlo). Pasado un tiempo con la dedicación y esfuerzo necesarios, comencé a comprar baterías de emergencia para mantener encendido mi router y mi laptop, contraté el servicio de fibra más decente que pude, aunque fuese costoso, y logré seguir invirtiendo en mi educación, en mis herramientas y muchos detalles más que me llevaron a despegar mi idea al punto de algun momento formar un equipo de trabajo de mas de 8 creativos en distintas areas de trabajo creativo y tecnico.
El caso es que si yo logré dar mis primeros pasos, aprender a ser autónomo y empezar a facturar en un entorno donde todo estaba en contra, tú también puedes. Hoy tenemos tantas herramientas y avances tecnológicos que hacen todo más fácil y amigable, por lo que si tienes algo bueno que ofrecer, el mundo estará contento de recibirlo y, más importante aún, dispuesto a pagar por el valor que ofreces.
Internet fue mi ventana al mundo y mi tabla de salvación para alcanzar la independencia financiera antes de buscar un nuevo horizonte.
El mundo cambió (y no hay vuelta atrás)
A veces escucho frases como: “Prefiero los negocios a la antigua”, “Eso no sirve”, “Vender por Internet es muy caro” . Para mí, esas son excusas de quienes no quieren ver que el cambio ya ocurrió. Recuerdo que en el 2020, con la pandemia, la digitalización fue una obligación para sobrevivir. Hoy, ya no es una opción; es el estándar. Si hoy quieres que tu proyecto sea escalable, necesitas una presencia digital. Mira el ejemplo de Amazon: cambió la forma en que el mundo consume y se convirtió en una de las empresas más exitosas que nacieron en internet. Con esto no te digo que tengamos que ser un gigante como Amazon para tener éxito; basta con encontrar un nicho en el que puedas competir hábilmente y créeme que Internet siempre deja espacio para todos.
Tu «local» en el mundo digital
Si te convencí con mi historia y quieres comenzar, pero no sabes por dónde empezar, no te preocupes: en los negocios en internet la lógica básica es muy parecida a la que conoces de los negocios tradicionales. Solo cambia el escenario. Para montar tu proyecto necesitas:
Una idea viable: algo que resuelva un problema real, algo que puedas producir y ofrecer, algo de interés para un público al que puedas acceder y que deje un margen de ganancia una vez lo comercialices.
Un factor diferenciador: ese detalle que te hace interesante para tu público objetivo y que es difícil de imitar. Puede ser calidad, precio, nivel de atención. El caso es identificar qué puedes hacer para que tu producto o servicio sea elegido por ser más conveniente o atractivo que las opciones de la competencia.
Un lugar donde mostrar y vender: puede ser redes sociales, un perfil en un marketplace, una aplicación de mensajería o mi opción favorita, tu propio sitio web. La idea es que aproveches las ventajas de internet para mostrar tu producto o servicio de forma oportuna.
¿Qué ventajas tiene vender por internet?
Que tu oferta esté en internet significa que tus posibles clientes tienen acceso a ella 24/7, y si a eso le sumas herramientas que te permitan vender y cobrar de forma automatizada mientras duermes o viajas, tremendo golazo.
Hay más ventajas, como la atención simultánea a clientes mayores sin sacrificar la experiencia o aspectos económicos, como la viabilidad del lanzamiento de una idea inicial. Sin duda, es más económico iniciar a vender desde un sitio en internet que alquilar un local, contratar personal, comprar estantería e insumos y un sinnúmero de detalles que pueden detener el inicio de un pequeño negocio por falta de recursos.
¿Los negocios tradicionales siguen vendiendo?
Claro que sí, pero son, de hecho, los negocios tradicionales los que mejor aprovechan esto porque no solo ganan millones con la atención de su público en sus locales físicos, sino que, estableciendo su negocio en internet, también expanden su oferta a lugares donde antes no llegaba. Hoy, si quieres comprar unas zapatillas, tienes la opción de hacerlo en un local (que puede quedar a horas de tu casa) o en una web de fácil acceso desde tu computadora o teléfono, y lo mejor, a cualquier hora del día. Entonces hay más posibilidades de que, si de verdad las quieres, termines comprándolas.
Un consejo de amigo
El mejor momento para sembrar ese árbol fue ayer. El segundo mejor momento es ahora. Si tienes una idea de negocio viable, es momento de que le des su espacio en internet. Si de verdad tu idea aporta valor, ahí afuera siempre habrá quien esté interesado. Comienza con lo que tengas y luego vas mejorando, tal como te conté en mi experiencia. Comenzar en internet es un camino con retos, pero también con muchas ventajas y tú puedes aprovecharlas.
Dentro de muy poco voy a estrenar un curso sobre digitalización de negocios con la intención de ayudar a las personas a ordenar sus ideas y a lanzar su negocio de forma exitosa en internet. Te invito a suscribirte a mi lista de correos para enterarte de las novedades en recursos que ofreceré desde ahí.
Deseo que, después de leer este artículo, tomes el valor de iniciar y comiences a vender mucho en internet.
¡Exitos!

